McIntosh  MC-275 MK V

Anoche me quedé escuchando música con mi apreciada McIntosh MC-275 hasta altas horas de la noche.

Se despertó esa magia que aparece cuando menos lo esperas, la música sonaba dulce, suave, con una transparencia que emociona, detalle y delicadeza en todos los instrumentos.

La MC-275 es una etapa con fuerza y mucho control, dinámica.
En definitiva se disfruta de la música cada vez que la escuchas, siempre termina sorprendiéndote.

Funciona muy bien tanto con previo a transistor o válvula.
Sin duda una Joya pera tener en casa, preciosa al vivo.

 

R.R.H.

 

McIntosh MC 275 

Recientemente he tenido la oportunidad de escuchar la excelente Mcintosh MC 275 MKV

En sus primeros golpes de sonido puedes percibir que estas ante algo muy especial, su sonido es transparente, dulce, fino y muy detallado.

Con una construcción que no deja indiferente a nadie es un lujo contemplarla, las válvulas KT88 son una delicia verlas encendidas.

Sin duda escuchar esta etapa te hace plantearte quedarte con la válvula y dejar el transistor.

He pasado una tarde con sensaciones increíbles y he disfrutado de mis mejores discos.

La MC 275 es una joya para cualquiera que decida tener una amplificación de referencia a válvulas.

                   O.L.M

McIntosh D 100

Un americano de  “ Pata Negra “.

Estaba impaciente por disfrutar de una pieza de la casa de “ Pantalla Azul con Logo Verde “ y  por fin, ya está aquí.

El McIntosh D 100.

Lo  primero que quiero manifestar es lo perfecto que son estéticamente estos aparatos. Excelente acabado y un tacto exquisito.

En el apartado técnico , y en lo que a las conexiones se refieres, es el no va más : 2 entradas ópticas, 2 coaxiales y 1 USB tipo A-B  para Pc y Apple. Las salidas fijas y variables tanto en XLR como en RCA

Vengo de un buen DAC en su gama , pequeño  y de mucha calidad , pero no compite con el  D 100. Es otra liga, tanto en características como en precio. He conseguido con el PC una frecuencia de muestro de 32 – 192.  Los archivos DSD y otros los dejan para el hermano mayor denominado D 150.

A falta de estar más tiempo con el aparato para sacarle el jugo, quiero resaltar la excelente calidad de sonido que tiene .

Un sonido con mucha profundidad y una gran escena sonora. No sabía de la calidad de mis auriculares Senheiser hasta que no los he “ maridado “ con el D 100.

En definitiva, se trata de un aparato que promete muchas horas de disfrute tanto musical como de investigación tecnológica.

E.C.A.

Auriculares de McIntosh .

Estimados amigos de este blog,
 
Desde hace unos días disfruto de unos nuevos auriculares fabricados por McIntosh que felizmente han sido suministrados por los tan queridos Reyes Magos. Debo comentar que la primera impresión ha sido fantástica debido a su espectacular caja y cuidados detalles en los que son embalados.
 
Con respecto a su sonido tan solo comentar la apertura y transparencia con la que reproduce la música y el alto nivel de detalle con el que se escuchan las diferentes canciones. La mejora con respecto a mis anteriores auriculares ha sido grande siendo esta amplificada cuando estos son conectados a una salida de audio de calidad para auriculares.
 
Un cordial saludo,
R.M.

McIntosh  

       

McIntosh MC 501+ C 2300

Pocas veces, a nuestras edades, podemos volver a experimentar las sensaciones que experimenta un niño la tan especial   ” noche de Reyes ” . Nada más lejos de la realidad esa fue mi experiencia cuando recibí los nuevos componentes que iban a sustituir a mis antiguas electrónicas.

Ilusión, como el niño que desenvuelve sus juguetes, a la vez que nervios, es lo primero que sentí al comenzar el proceso de instalación de mi equipo. Después de ser instalado con sumo detalle, no podía ser menos para tan especial día, descansé orgulloso y feliz por el buen trabajo realizado.

Sin embargo, todavía quedaría lo mejor después del preceptivo rodaje. Que decir al respecto, la verdad es que la música, al igual que los sentimientos, no se escriben sino que se viven y se sienten tal cual una buena copa de vino o una esquisited gastronómica tan proclive en nuestra tierra.

Las palabras a veces hablan por sí solas, del mismo modo que el sonido reflejado por mi preciado equipo, el cual se define en su justa medida como harto especial. Algo que por si sólo tiene una personalidad propia indescriptible en el ambiente que respiramos, al igual que si hablasemos de un Channel nº5.

Desde el primer momento en el que me dispongo a encender mi equipo me quedaría con el reencuentro más íntimo con los sentimientos que me transmiten algunas de las composiciones musicales más célebres jamás creadas. En definitiva, un equipo con identidad propia que respeta los más infimos detalles de cada grabación sin perder en ningún momento la personalidad y el ápice en el sentimiento que cada artista musical desea transmitirnos sin concesiones a las barreras físicas propias de equipos no bien ejecutados, tanto a nivel técnico como estético.

J.J.M.

  

McIntosh C 50 y McIntosh MC 275

Video confeccionado a partir de imágenes enviadas por amable propietario.

 

 

La revista What Hifi otorga el premio del CES las Vegas 2012 a la etapa McIntosh MC 275  50 aniversario

CES Las Vegas 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CES Las Vegas  2012  

 

Interesante video sobre el integrado McIntosh MA 6300 .

 

McIntosh MC 452 versus MC 275 . Una difícil elección .

La magia de las bobinas  , quizá un sonido  – aunque caduco – sin superar  .

        McIntosh MA 6900.  Un bello integrado que ha hecho realidad el acceso a la magia de la firma de Nueva York a muchos aficionados .  Magnífico sonido , excelente mecanización .  Una obra de arte .

 

McIntosh MA 6600.  

Extraordinario máquina de hacer música capaz de satisfacer al audiófilo así como al melómano más exigente a partes iguales .  Poderosa y sensitiva. Un diseño  de la prestigiosa firma americana que lidera el mercado del público más exigente :  ” Every market has your leader “.

 

 

 

Soberbio conjunto de AV de altas prestaciones.  Todo un sueño .

McIntosh  + Opera Audio . Una excelente combinación con un magnífico sonido. 

 

 

McIntosh presencia en el Show de Tailandia

McIntosh MC 601  en combinación con BW  . Bonito conjunto con una gran musicalidad .

Estimados  amigos de Lyric Audio
 
Os escribo unas líneas con mis primeras impresiones sobre mi nuevo amplificador integrado McIntosh MA 6300.Llevaba tiempo buscando dar solución a mi dilema, con que amplificador integrado debería de atacar mis nuevos monitores Dynaudio 25th.
Opciones había muchas dentro del presupuesto que me había fijado. Finalmente me decante por un MA6300 el cual sería alimentado por un Linn LP12.Mi primera escucha de sorprendió muy favorablmente . Era ya tarde y debido a la hora, me vi obligado a escuchar a niveles de volumen muy bajos.
Mi sorpresa fue escuchar semejante detalle musical a niveles tan bajos. Nunca habría pensado que sería capaz de ello si tengo en cuenta los monitores que estaba atacando.
Más tarde, ya a volúmenes superiores, el MA6300 se comportaba de la misma manera, una auténtica delicia!Amigos de Lyric , un millón de gracias por vuestros sabios consejos así como al Sr. Manuel  Herraiz de Wagner que tan buen servicio me ha prestado .
Bien deciais que el McIntosh MA6300 era “El Amplificador” que necesitaba para mis apreciadas Dynaudio 25th y que me llenaría de satisfacción.
Pasan los días y no puedo estar más que encantado de la decisión tomada.
Una vez mas mil gracias por vuestra amable atención y excelente servicio.
 
J.O.

McIntosh C 2300 en combinación con la etapa McIntosh MC 402 . Un excelente conjunto .

Conjunto  sesenta aniversario . Previo C 22  + etapas monófónicas MC 75

Una bella instalacion full McIntosh entorno el incomparable MA 6600 .

McIntosh C 2300 . Extraordinario preamplicador a válvulas  con un magnífico sonido  .

McIntosh MC 302 .  Trescientos watios de glorioso sonido  .

McIntosh etapas monofónicas MC 601 en combinación con el previo  C 50 . Un bello conjunto .

 

Biblioteca virtual de música

McIntosh MC 275 . Una vez más , ” la Reina ” que gobierna su reino . 

 

Hola a todos .

Después de casi 30 años escuchando música en bastantes – quizás demasiados –  equipos HiFi, sin hallar el definitivo, tengo que admitir y reconocer que he llegado a encontrar lo que estaba buscando. Puedo comentar que he tenido muchos y variopintos equipos siempre de alta calidad .

Hace aproximadamente un año adquirí – con el esfuerzo económico que me supuso – un Integrado de McIntosh el MA 6900: el resultado fué impresionante, todo mejoró, un realismo increíble, una espacialidad sorprendente en donde cada instrumento está ubicado perfectamente, una dinámica portentosa, una precisión tímbrica inimaginable, es decir, me dejó “pasmao”, nunca creí que la musicalidad de un amplificador integrado me iba a embelesar de esa manera. Además tengo que añadir que también me enganchó su aspecto de “tanque musical”, potente, robusto junto a ese diseño típicamente McIntosh y que con  sus famosos “ojitos azules” le confieren una estética muy peculiar que perdura durante el paso de los años.

 El McIntosh MA 6900 es soberbio y cualquier persona con afán de escuchar música se encontraría plenamente satisfecho con esta máquina, pero en mi afán de seguir mejorando en el sonido de mi equipo, tuve la suerte de que hablásemos de una etapa de la que nadie hablaba mal y en cambio había un montón de comentarios favorables en todos los medios que habitualmente visitaba. Era una etapa de válvulas muy especial, tanto por su aspecto clásico como por el tiempo que lleva en el mercado: la MC 275 de McIntosh. Mi decisión fué difícil porque no creía que la inversión que iba a hacer (etapa más previo), junto con la pérdida del valor de mi integrado recientemente comprado (y con el que estaba encantado) iba a merecer la pena.

Creo que la decisión que tomé fué la mejor que he tomado nunca en la compra de un equipo de música: el resultado fué la BOMBA !!!, Cuando conecté el previo C46 de Mcintosh que según me aconsejaron era el más adecuado a mis gustos musicales y la etapa MC 275 a las cajas (unas Dynaudio Focus 360), me esperaba un cambio importante, tenía la esperanza que la mejoría fuera evidente y que compensaría el esfuerzo económico que había tenido que hacer para comprarlos. Pues bien, la impresión inicial superó todas mis perspectivas, es difícil de describirlo, quedé “pasmao”, maravillado, alelado, embobado, deslumbrado, no sé cual es la palabra más adecuada, pero no podía creerme el aumento de la calidad musical en todos los aspectos con relación al maquinón que es el MA 6900 y eso que llevaban sólo unos minutos funcionando y estaban sin rodar. Creo que a pesar de que, como dije antes, mejoraron todos los parámetros musicales, debo destacar sobre todo el aumento tan brutal que se produjo en la facilidad con que esta combinación previo C46 – etapa MC 275 movía mis cajas, parecían otras, volaban, la música fluía con una facilidad que nunca había oído y que cuanto más tiempo las escuchaba más me gustaban y más ganas tenía de seguir oyéndolas.

Resumiendo, aunque supongo que habrá equipos infinitamente mejores, creo que después de mucho buscar he conseguido encontrar un extraordinario conjunto que considero totalmente  equilibrado y adecuado a mis gustos musicales, con el que me siento totalmente satisfecho y con el que ahora sólo me queda escuchar música y disfrutar de ella como un niño. Debo reconocer que el McIntosh MA 6900 es extraordinario a todas luces pero la inversión realizada, casi el doble de precio ,  para superarlo me ha resultado perfecta.

Finalmente debo agradecer al Sr.Francisco Gutiérrez  su paciencia y entrega diaria durante tantos años. Resulta muy gratificante encontrar en Lyric Audio y su equipo una esmerada atención  a todos los que buscamos asesoraramiento sobre cual sería el mejor equipo que, según su criterio y nuestros gustos musicales, para cada uno de nosotros.

Un saludo cordial a todos

J.J.

 

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Estimados amigos y seguidores del blog de Lyric Audio:

Hace ya algún tiempo que llevo dándole vueltas a la configuración espacial y acústica que debería tener mi sala de música, así que, asesorado  un excelente profesional y ahora gran amigo así como gran persona J. Molina, le dí unas dimensiones de 5,5×4,5 m. –unos 24/25 m2– y una altura de 2,60 m.

Después llegó el momento llegó el momento de elegir equipo y aquí, además del citado J.Molina , conté desde el primer momento con la ayuda y asesoramiento de J. Francisco. Gutiérrez de Lyric Audio, bien conocido por todos vosotros, poseedor de inmensa paciencia y gran conocedor de los productos que representa, llegando entre todos a la siguiente configuración: 

-Giradiscos Clearaudio Champion L-2 SE  /  Brazo SME-309

-Cápsula Clearaudio Maestro

-Etapa McIntosh MC-252

-Preamplificador McIntosh C-48

-Cajas Dynaudio Focus 360

-Cables modulación Atlas Elektra.

-Cables cajas Atlas Ascent  3.5

-Cable modulación giradiscos Clearaudio Sixtream

-Cables red Atlas Eos / Eos HC 

En principio, el diseño, acabados, materiales …etc. de todos los componentes del equipo me parecen soberbios, muy robustos, bellos y de gran elegancia clásica. 

Bien, tras unos seis meses de funcionamiento, mi experiencia con este equipo, y sin ser experto ni entendido en el tema,  lo primero que me viene a la cabeza es que la música que se escucha es realmente MUSICA –con mayúsculas-. Diría que Música en estado puro.

Sorprende el realismo, espacialidad y equilibrio que es capaz de proporcionar todo el equipo en conjunto . Yo escucho básicamente Jazz y Clásica, pues bien, parece que sabrías localizar espacialmente la posición de los distintos instrumentos, con limpieza y claridad, con total ausencia de ruidos parásitos. Al principio, su funcionamiento podría parecer soso, pero rápidamente se percibe la seriedad y profesionalidad del mismo, capaz de funcionar horas y horas sin acusar cansancio auditivo, antes al contrario, cada vez saca más garra y elegancia, transformando esa sensación de sosez en un torrente de fuerza y precisión musical. 

Por su parte, la etapa puede con todo, atacando unas cajas teóricamente pesadas de mover sin despeinarse e inundando de música toda la sala sin artificios o sensacionalismos baratos.

De otro lado, es un placer oir las voces, que adquieren una sedosidad y calor que en nada se echa de menos un equipo a válvulas, resultando arrebatadoras y cercanas. 

En resumen, se trata de un equipo de presupuesto contenido y que yo encuentro muy equilibrado y redondo, con el que he vuelto a redescubrir la grata sensación y experiencia de oir música y sólo eso, concentrado en ella y del que estoy TOTALMENTE SASTISFECHO. Los hay mejores –digo yo- y mucho más caros pero, para mí, la elección ha sido completamente acertada .

Desde aquí, todo mi agradecimiento y consideración a los mencionados J. Molina  y  J. Francisco Gutiérrez, sin cuya colaboración y asesoramiento no habría sido posible tal aventura. 

Muchas gracias a ambos y,  por extensión, al equipo de Lyric Audio. Ha sido un placer. 

Un cordial saludo. 

E.G.

Bonita y agradable composición enviada por un McOwner . Agradecer , especialmente, desde estas páginas el hermoso detalle

McIntosh MC 2.kw.  . Dos bonitas fotos de unas etapa que se manifiestan impresionantes a todas luces .

McIntosh MC 601. Impresionantes etapas monofónicas a un precio muy  contenido . Soberbio conjunto.

McIntosh MC 2301 .  Varias fotos muy seductoras sobre un gran conjunto.

 

McIntosh Conjunto conmemorativo sesenta aniversario. Unas bellas imágenes con un excelente sonido.

Bello conjunto con una excelente sonoridad . Enhorabuena a su propietario.

McIntosh MA 601  + Dynaudio Consequence.

Estimados amigos audiófilos,

Hace cuatro años tuve la fortuna de hacerme con unas muy veteranas y no menos excepcionales cajas acústicas Consequence, que Dynaudio fabrica desde 1984, todo un hito en un mercado en constante evolución. Desde entonces he estado buscando unas etapas monofónicas de la máxima calidad que hiciesen justicia a la enorme musicalidad de estas cajas acústicas. La búsqueda me ha llevado nada menos que cuatro años a pesar de que, por mi trabajo, he podido asistir a ferias en las que he tenido la oportunidad de probar algunas de las mejores etapas de potencia que se fabrican a nivel mundial, como el CES, Computex o IFA. Y, después de decenas de audiciones y cientos de horas invertidas en esta incesante búsqueda, mi esfuerzo culminó hace unos pocos meses cuando, por fin, encontré las etapas monofónicas que estaba buscando: las nuevas MC 601 de McIntosh.

He preferido esperar algo más de tres meses para escribir esta reseña desde el momento en que las etapas se hicieron un hueco en mi equipo porque quería contribuir al foro que Lyric Audio Élite pone amablemente a disposición de todos nosotros con un análisis lo más riguroso y objetivo posible. Y para lograrlo necesitaba, en primer lugar, efectuar un “rodaje” holgado de las etapas, y, por otro, y una vez en su punto, dedicarles las suficientes horas de escucha para emitir un juicio lo más acertado posible. Para llevar a buen puerto mi primer objetivo utilicé durante nada menos que un mes un excelente CD “de rodaje” diseñado para reproducir absolutamente todo el espectro de frecuencias audible (20 Hz a 20 kHz) y, de esta forma, garantizar que los componentes de mi equipo y, en especial, mis nuevas etapas, estaban siendo excitados de forma competente. Como muchos sabréis, este CD no registra música, sino ruido generado por ordenador para abarcar todo el espectro de frecuencias audible. Calculo que durante este mes las etapas estuvieron trabajando en condiciones óptimas durante no menos de 10 horas al día, lo que hace un total de 300 horas de rodaje. E inmediatamente llegó mi primera conclusión: las MC 601 no necesitan estar “al rojo vivo” para dar lo mejor de sí mismas, y, además, no conllevan un consumo energético exagerado. Los responsables de este muy positivo comportamiento son los nuevos transistores Thermal Track que los ingenieros de McIntosh han decidido utilizar en la etapa de salida. Estos dispositivos de última generación no repercuten necesariamente en la calidad del sonido, pero tienen la facultad de ajustar en tiempo real la polarización, optimizando, de esta forma, el consumo energético de las etapas y reduciendo sensiblemente su calentamiento.

Y, por fin, llegó el momento de escuchar mis nuevas y flamantes etapas con garantías. Aunque antes de entrar en detalles me gustaría destacar, como han hecho antes otros propietarios de productos de McIntosh, la enorme calidad de su embalaje. Las dos cajas de cartón de considerable grosor y la base de madera a la que van atornilladas garantizan que llegarán inmaculadas a su destino. Antes de seguir os contaré una anécdota: la persona de la agencia de transportes que me las trajo a casa colocó las cajas sobre el suelo en posición vertical porque ocupan menos. Cuando llegué a casa del trabajo y las vi en esa posición me llevé un buen susto porque lo más probable es que se hubiesen golpeado contra el embalaje y los 42 Kg de peso de cada una de ellas habrían recaído sobre uno de los laterales de la etapa, que, lógicamente, no está diseñado para hacer las veces de base. Afortunadamente, no les sucedió absolutamente nada porque están atornilladas a las bases de madera que incorpora el embalaje, precisamente, para evitar que sufran daños en circunstancias como esta.

Seré absolutamente sincero. Los primeros minutos de escucha me dejaron un poco confuso. Comencé escuchando el espectacular y magníficamente grabado tema “Stimela” del álbum Hope, de Hugh Masekela, en un vinilo de 180 gramos. Aquello sonaba muy bien. Realmente bien. Pero le faltaba algo. Me pasé todo el disco de Masekela intentando identificar qué era lo que echaba de menos, pero fui incapaz de encontrarlo. Hasta que, con el siguiente disco, me percaté. Las MC 601 no son absolutamente nada efectistas. Transcriben con una precisión quirúrgica exactamente lo que está registrado en el disco, y me percaté de que hasta la fecha no había escuchado realmente bien este fantástico LP del compositor y cantante sudafricano. Siempre había escuchado los graves sobredimensionados, por lo que me había conformado la ilusión mental de que realmente sonaba así. En absoluto. Ahora lo estaba escuchando tal y como era. Los instrumentos de percusión estaban perfectamente integrados con los demás, y no imponiéndose por encima de los de viento y cuerda.

Mis sinceras impresiones acerca de las MC 601 después de dos meses de audiciones constantes con todo tipo de música, aunque mayoritariamente con clásica y jazz, son las siguientes:

Transparencia: La cualidad que reconocí con mayor inmediatez en estas etapas fue, sin lugar a dudas, una absoluta ausencia de efectismos. Transcriben el contenido de cualquier disco, sin importar el género musical, sin reforzar ningún subconjunto del espectro de frecuencias. La continuidad es absoluta, y basta escuchar algún tema con pocos instrumentos en los que manda la voz del cantante, como “Over the rainbow” de Jane Monheit o “Spanish Harlem” de Rebecca Pidgeon, para percatarse de que, a pesar de su elevada potencia y considerable entrega de corriente, las MC 601 pueden restituir cualquier composición con la misma sutileza y precisión de una etapa de válvulas o estado sólido en clase A de baja potencia.

Dinámica: Absolutamente demoledora. La excelente grabación de “Carmina Burana” dirigida por Seiji Ozawa e interpretada por la Orquesta Filarmónica de Berlín para el sello Philips, no deja lugar a dudas. Los pasajes más intensos inundan la sala de escucha con la grandiosidad que requieren las grandes masas orquestales, mientras que los más sosegados adquieren ipso facto el tenue cariz de un adagio, largo o larghetto. De nuevo, la continuidad de la que hablaba antes hace acto de presencia para permitir que el sonido fluya entre los pasajes más intensos y los más sosegados con absoluta naturalidad. El tema “Stimela” de Hugh Masekela también es una muy buena opción para comprobar la envergadura de la dinámica de las MC 601.

Resolución: La capacidad de análisis de estas etapas es fastuosa. Quizás la prueba más dura a la que se puede someter a cualquier electrónica en este ámbito consiste en escuchar un tema repleto de matices a un nivel de presión sonora moderado, o incluso bajo. Y eso fue lo que hice. Introduje mi XRCD del Tsuyoshi Yamamoto Trio y me dispuse a relajarme con el tema “Autumn in Seattle”. Todo estaba ahí. Cada nota tenía la cadencia adecuada, y, lo que es más importante, la sensación de aireación entre una nota y la siguiente era absolutamente plausible. Si mi memoria no me falla, tan solo he escuchado una electrónica con una capacidad de análisis ligeramente mayor, y se trata de una combinación de preamplificador y etapas de potencia monofónicas que cuesta el triple que las MC 601 y un previo de alto nivel de McIntosh.

Imagen holográfica: En mi opinión, este es el parámetro más difícil de evaluar en unas etapas porque depende en gran medida de la solvencia y la ubicación de las cajas acústicas, de la precisión del previo y de la sala de escucha. Mi salón, en el que tengo instalado el equipo, no es muy grande (tiene unos 20 metros cuadrados), pero lo tengo bien acondicionado con cuatro paneles difusores fabricados con madera de Paulownia y diseñados para conseguir un patrón de reflexión pseudoaleatorio, tres paneles absorbentes de gran espesor, una alfombra de lana de gran grosor y cortinas de elevada densidad. En las condiciones exactas de mi sala de escucha, la imagen holográfica que recrean estas etapas de McIntosh tiene una profundidad y una anchura equiparables a las ofrecidas por una masa orquestal alojada en un auditorio entre cuatro y seis veces mayor que mi sala. Tan solo aprecio una ligera compresión en la dimensión vertical, pero es evidente que el partido que estas etapas consiguen sacar a mi salón de 20 metros cuadrados es apabullante. Por supuesto, la separación de instrumentos y la aireación de la composición son absolutamente indistinguibles de las ofrecidas por un concierto en directo, eso sí, siempre que la toma de sonido de la grabación esté a la altura. Acudo con frecuencia al Auditorio Nacional y, con absoluta sinceridad, la solvencia de estas etapas monofónicas en este terreno es impresionante.

Precisión tímbrica: Creo que esa “huella valvular” que la mayor parte de los incondicionales atribuye a las electrónicas de McIntosh que no incorporan válvulas de vacío se debe a la presencia en la etapa de salida de sus electrónicas de amplificación de estado sólido de transformadores como los utilizados en las etapas a válvulas. Pero, en mi opinión, ese carácter dulce no merma en absoluto la precisión tímbrica de las etapas y, en cambio, las dota de una continuidad melódica y dinámica que muy pocos productos del mercado mundial han conseguido hacer suya. Las MC 601 renderizan el sonido de los instrumentos de cuerda y viento con una precisión tímbrica asombrosa, mientras que los idiófonos y membranófonos son delineados de una forma absolutamente convincente, pero su realismo está en mayor medida condicionado por la solvencia de las cajas acústicas a las que se conectan las etapas. Al menos, estas son mis conclusiones después de escuchar más de una decena de veces el magistral tema “Asimbonanga” de Joan Baez que, por desgracia, aún no he conseguido en vinilo de 180 gramos, pero que seguiré buscando con denuedo.

No me extenderé más para alabar la magnífica construcción y el arrebatador diseño de las electrónicas de McIntosh, en el que destacan los preciosos vúmetros que incorporan casi todos sus productos. Muchos otros audiófilos lo han hecho antes que yo, por lo que, simplemente, me sumaré a ellos. Solo me queda dar las gracias a los lectores que hayáis llegado hasta el final de este extenso análisis y, sobre todo, garantizaros que estas nuevas etapas monofónicas de McIntosh representan una apuesta segura y de valor perenne sean cuales sean vuestras cajas. Son magistrales, y, por tanto, constituirán el final del camino para cualquier audiófilo o melómano que las elija, por exigente que sea.

Un entusiasta abrazo para todos y mi más sincero agradecimiento a los responsables de Lyric Audio Élite por su honestidad y el excelente trato que siempre dispensan a todos los que amamos la música.

J. C. L.

 McIntosh ofreciendo lo mejor que sabe hacer la acreditada de Nueva York : procurar emoción y sentimiento  . Sesenta años de trabajo intenso al servicio de la musicalidad extrema y el deleite del melómano más exigente .

 

 

 McIntosh MC 601 integradas dentro un conjunto  completamente Mc.

 

 

Excelente conjunto de previo McIntosh C 500 y etapas monofónicas McIntosh MC 501 junto con Cd 500. 

Curiosas bases , emulando  a  las monofónicas de 2kw, para apoyar las monofónicas MC 2301 .

Simpática foto  denominada por la colectividad de McOwner como el ” McBar ” .

 

McIntosh MC 275 pilotando bonito  y excelente equipo .

 

Hola a todos y en el especial  a los McOwners. 

Mi primer día con McIntosh y mi primera gran sorpresa. No me esperaba este sonido, es algo especial es seda pura. Pensar que si con las escasas 12 horas que lleva sonando esto es así, no me imagino como será dentro de una o dos semanas. 

Se habla mucho de los equipos McIntosh pero describir su sonido es algo difícil (imaginemos un río fluyendo de forma tranquila sin saltos sin durezas pero cuando hace falta dinámica aparece una cascada de agua dulce que te transporta al nirvana del sonido)  

Animo a todos a descubrir este sonido algo diferente, especial, impactante. En fin si esto se produce con un integrado MA 6600 y un cd MCD301 – asociados a unas Dynaudio Confidence 1 con cables OCOS Ultra – no quiero ni imaginar como sonará una  de las super etapas o etapón a válvulas de McIntosh.

Saludos a todos los aficionados y si alguien tenía dudas con Mcintosh pues que pruebe y verá la luz . Por cierto que preciosidad los vúmetros, ¡¡ que espectáculo !!.

T.Z.

 

 Pasadas las primeras 100 horas de escucha de mi nuevo integrado McIntosh MA 6600, quiero compartir con vosotros mi experiencia. 

Antes de dejarme aconsejar por José Félix de Assai Audio, tenía un amplificador integrado de otra gran marca, de primer nivel  . Una espléndida máquina de reproducir sonidos, muy cara! ( 12.000 € )  . Una “bestia” con mucha potencia, muy bien concebida y ganadora de muchas estrellas en numerosas revistas dedicadas.  Era como conducir un deportivo. Las repuestas eran fulgurantes, las rítmicas incisivas y la transparencia quirúrgica. Todo era sonido puro! 

Pues bien, después de intercambiar opiniones con José Félix y escuchar una demo McIntosh, me dejé convencer y cambié. 

Mi conjunto ahora esta compuesto por el lector CDE híbrido de Unison Research, el McIntosh MA 6600 y unas Dynaudio C1 (cableado Ocos Ultra). Mi música favorita : el JAZZ.

Tengo que decir (como muchos primeros Mc Owners) que las primeras sensaciones relativas a la calidad de fabricación y estética global son fuera de lo común. Cuando uno abre la doble caja del embalaje, tiene la extraña impresión de entrar en la historia de la “HIFI” ; una mezcla de clasicismo y tecnología. 

Una vez instalado el MA6600, las primeras escuchas marcan la diferencia. Las aceleraciones, las modulaciones y la transparencia son destacables pero ya no importan. El tiempo vuela, sumando horas de “viaje” sin ningún cansancio.

Vuelvo a descubrir mis discos. No porque encuentro sonidos nuevos sino porque las melodías se hacen mas evidentes, la fluidez de los sonidos te lleva a la esencia de la música. La calidad de las grabaciones (a menudo desastrosas en el jazz en vivo – clásico ó no) ya no condiciona mi nivel de disfrute.

Las emociones no vienen de la alta fidelidad de los sonidos, vienen de la música más pura.  

Sin duda , McIntosh hace música.

 Let the music play!

P. B

McIntosh MC 601 monofónicas gobernando Dynaudio Consequence .  Todo un ” must ” y un placer para los oídos .

McIntosh MC 402 integrada dentro de un bonito conjunto.

 

McIntosh MA 6900 . Video .

http://www.hifilive.es/2011/06/24/wilson-audio-maxx2-mcintosh-c1000tc1000c-mcintosh-mc2301/

Interesante artículo aparecido en la revista virtual Hifi Live.

Buena lectura .

 

 

McIntosh MC 252 ofreciendo musicalidad y placer al melómano en un alegre día de verano.

 

 

Os remito estas líneas a modo de opinión sobre el estupendo amplificador integrado de la casa McIntosh MA 6900. Lo primero que me impresionó es el embalaje, el cual pesa por si sólo tanto como muchos aparatos; el espesor del mismo, el detalle de una base de madera a la cual se fija el amplificador y la doble caja, todo ello me anticipaba que estaba ante un producto verdaderamente serio y distinguido. 

Después me llamó la atención la calidad constructiva del amplificador, su peso (35 Kg) y, marca de la casa, su panel frontal de vidrio así como sus transformadores, los cuales son en buena medida los responsables no sólo de su peso sino también de su estupendo sonido.

Este amplificador lo tengo asociado actualmente a unas cajas Dynaudio Contour S 1.4. Al principio el sonido no me llamaba mucho la atención, podría decir que, tan sólo en un principio, no destacaba en nada. No obstante, a medida que reproducía un disco tras otro, cada vez estaba más tentado de subir el volumen (en las primeras audiciones el sonido era bajo, pensando que si lo elevaba podría molestar) y a medida que pasaba el tiempo y, efectivamente, lo subía, el sonido mejoraba. Lo que me empezó a sorprender es que el aparato me pedía tener un nivel de volumen cada vez más realista.

El miedo que podía tener al principio ante un nivel alto de volumen pero con distorsión desapareció al constatar felizmente que tenía un amplificador que mostraba lo mejor de si mismo a niveles realistas de volumen. En relación a esto, los vu-meters son perfectos para controlar que las cajas no estén forzadas, no son sólo una cuestión de estética.

Con respecto a las Dynaudio diré que destacan por su rapidez y cohesión entre sus dos altavoces, el sonido está estupendamente equilibrado tonalmente. Con McIntosh el sonido fluye de una forma natural, sin estrés, y la fatiga auditiva puedo asegurar que es “cero”.

Cuando se puede estar 3 o 4 horas escuchando música, no ya sólo sin fatiga sino con un grado de adicción considerable, es cuando empezamos a centrarnos en la música y no en determinados aspectos resaltados de la reproducción de la misma. Este creo que es el principal aporte del MA6900. Por eso, al principio el McIntosh no me llamaba la atención, simplemente porque no es efectista, tan sólo deja fluir la música sin fatiga, con naturalidad.

 Reciban un cordial saludo.

M.A

Apreciados amigos de Lyric

He tardado unos días en dar señales de vida. Tras la conexión del McIntosh MA 6900 con las Dynaudio Focus 220 porque no damos crédito al sonido que emana o fluye de las pantallas. Comoquiera que en la sección opiniones, otros usuarios de distintos aparatos exponen muy acertadas descripciones de la calidad del sonido de sus aparatos, desde mi pequeña atalaya conseguida con este equipo sólo podría redundar en unas mejoras incontestables: separación de los instrumentos que componen las piezas (escucho Philip Glass, Wim Mertens, jazz, rock sinfónico, clásica etc.), es decir, redescubrimiento de cds que soporten música de cierta complejidad, nitidez, profundidad de sonido, calidez; es sorprendente que un aparato tan robusto como este amplificador integrado, de aspecto poderoso, sea capaz de producir un sonido suave, sosegado, sin premuras ni distorsiones y que ciertamente evita toda fatiga auditiva a presiones sonoras moderadas. Su sonoridad y musicalidad portentosa hace innecesario subir el volumen para poder apreciar hasta el más mínimo detalle de las grabaciones.

En fin, que estamos todavía en un pequeño estado de shock, que ojalá perdure. Estamos muy agradecidos por vuestros  consejos, por la posibilidad que nos brindasteis de conoceros personalmente y por facilitarnos la primera toma de contacto (espero que no sea la última) con este fascinante mundo del sonido con mayúsculas.

Un saludo muy cordial

J.D. 

McIntosh MCD 1100 . La nueva referencia en términos digitales .  Compatible con streaming , listo para afrontar todas las posiblidades que el futuro de la red ofrece .

McIntosh MC 205 en combinación con otros elementos de la marca . Un bello conjunto.

McIntosh MC 601 . Etapas monofónicas de la más alta gama .  Seiscientos vatios con un magnifico acabado y excelente mecanizado al tiempo que un sonido glorioso.

McIntosh MC 601 gobernando impresionantes altavoces Kef de referencia .

McIntosh C 1000 en combinación con las monofónicas MC 501 – grupo A en la prestigiosa revista Stereophile – y MCD 500 . Un extraordinario conjunto con una musicalidad soberbia.

McIntosh MA 6600 .  Un bello conjunto  conformado por el musical integrado de New York en combinación con Dynaudio Confidence 1  y Cd Unison Research Unico CDE.

 

McIntosh MC 501 junto con Mc 205 conformando un sistema de audio video de altas prestaciones.

Audiciones en el Sonoma Jazz Fest.

McIntosh MC 252.  Soberbia etapa de potencia salida de los laboratorios Mc . Capaz de gobernar con solvencia cualquier caja del mercado de nivel medio alto   con extraordinaria musicalidad y control .

 

McIntosh C 46 . Intemporal preamplificador con un soberbio sonido y un magnífico acabado. Musicalidad a raudales , elegancia en los timbres , precisión  y temperamento. Numerosos premios internaciones como una de las piezas musicales jamás diseñadas .Enhorabuena a sus felices propietarios .

Video ilustrando y mostrando los nuevos conectores de altavoces utilizados y patentados por McIntosh .

Interesante video sobre el MEN 220

 

McIntosh C 1000 . Fotos amablemente cedida por un aficionado y  apasionado de la marca . Quizá el mejor amplificador a nivel mundial .

Curioso spot publicitario de Chrysler .

Interesante video sobre el sitema MXA 60

 McIntosh MC  1.2 kw.  Toda una referencia .

 
 
 
 
 
Finalmente  compré la MC275 para mover el  Confidence Center  de mi amada  instalación .
Seguí  vuestro consejo: ¡ Ponla  con las Dynaudio C4 y te llevarás una sorpresa! .  Os  hice caso: puse la McIntosh MC275 en estereo a mover las Confidence C4, la verdad es que esperaba una “cagada ” , acostumbrado a cosas muy gordas ( clase A, etapas estereo americanas renombradas y que salen mucho en revistas, monofónicas en clase A  alemanas de treintaitantos kg de peso y coste elevado, etc.).
Ultimamente además estoy muy “mal acostumbrado” a escuchar mis Dynaudio C4 con las monofónicas McIntosh MC2301. Y el enfrentamiento iba a ser algo así como : “David contra dos Goliats”., de hecho es el título que había pensado para el encabezamiento de la publicación de esta carta .
Conecto la MC275, espero nunos 10 minutos más o menos, espero a que caliente un poco,   ¡¡¡ tampoco le iba a dar mucho margen !!!,  a mis años, con el montón de cacharros/coste a mis espaldas no iba a ser benevolente en ningún aspecto, además,  era para lo que era!. para  conectarla en mono y obtener 150 W de McIntosh (mejor dicho de las válvulas de McIntosh) para el canal central y mis monofónicas de 300W para las Dynaudio C4…………Pero bueno dije voy a probarla (por un momento se me cruzó la idea de: esto va a echar humo y se va a “joder” la etapita…..¡¡¡Con lo que me ha costado!!!).
Para resumir : llevo dos dias con la boca abierta: ¡¡¡No me lo creo!!!, ¡¡¡No es posible!!! , ¡¡¡¡Es acojonante!!!.
Esto es sonido de verdad sonido que no te cansa y te deja con ganas de más…..y suena!!!, vaya si suena!!!.
Puesto a ser crítico : Respecto a las MC2301 (respecto a las otras prefiero no hablar!), ciertamente la escena es más pequeña, está un poco más reducida, pecaría un poco de graves, lo que me hace pensar que tiene mejor manejo del tweter y de los medios las MC2301, normal!!. Pero las voces cálidas (las que son cálidas y asperas, rasposas, pero siempre llenas de matices las que así son) y CENTRADAS, los instrumentos todos en su sitio (cierras los ojos y “los ves”) eso sí en un escenario un poco más corto y menos profundo, también se nota la altura.
Para someterla a duro interrogatorio puse:
..CD de Erato  titulado : AGNUS DEI , coen el coro del New college  Oxford y magistralmente dirigida por Edward Higginbottom, el corte 12 : Miserere mei , Deus de Gregorio Allegri (aparte de maravilloso) me sirve para “ver” la altura en los solos del niño soprano se escucha las reververaciones de la catedral.
..CD deECM Records titulado : Officium de Jan Garbarek & the HIlliard Ensemble, también crítico con la espacialidad de la acústica donde fué grabado y la aspereza de la boquilla del saxo de Garbarek, aparte de la separación de las voces……¡¡Espectacular!!!.
..CD de Phillips Classsics Cantatas 140 y 80  dirigidas por Raymond Leppard con la English Chamber Orchestra………………..Ufff!!.
En vinilos escuche:
…John Coltrane and Johnny Hartman……..180 gramos de calidad y musicalidad : Buenísima voz  con un cuarteto de Jazz que no necesita comentarios.
…Nina Simone                                        (                      ”                              )
…Melody Gardot , el album My one and only thrill…..peor grabación , peor vinilo, pero interesantísima música.
…Anthony and the Johnsons : Hope there’s someone : (single de 45 rpm): Espectacular!!, hay en la grabación un efecto de dos voces con el vibrato con el que él canta habitualmente  y las separa sin problemas…………Pena de mala calidad del vinilo (impresión).
Pero si yo no hubiera oido nunca las MC2301 os digo: que me parecería que se había engrandecido la escena sonora , focalizado los instrumentos y materializado, con mas cuerpo, más reales……infinitamente más musicales!!!.Estoy “acojonado”  y con el vello de punta…………¡¡¡No es posible que esta “mierdita” de 30Kg y 75W por canal haga sonar de este modo mis Dynaudio C4   . Todavía no me lo creo!!. Voy a escuchar ahora mismo la séptima  de Beethoven y si puedo el Requiem Alemán de Brahms , obras de envergadura  como bien sabeis .
Enfín!! Amigos de Lyric . Gracias de nuevo , como siempre por hacer posible estos buenos momentos llenos de música de verdad y Gracias! por vuestro blog donde podemos deleitarnos en la visión de buenos equipos, escuchar algunos parajes , por lo didáctico y por las opiniones de muchos felices poseedores de equipos capaces de trasmitir tantas buenas emociones.
Un saludo cordial
I.F.
 
 
 
Etapas monofónicas – aún no había inventado el stereo !!! – trabajando a fecha de hoy .
Feliz propietario que las disfruta , como auténtica pieza de coleccionista y un sonido magnífico después de años de funcionamiento.
La foto se ha tratado para blanco y negro  con el fín de añadir esa agradable nota de sabor retro.
Enhorabuena . Y  sobre todo resulta obvio pensar , que  el dueño de las mismas no desea venderlas .!!!
 
 

Logo en la fachada principal de la factoría en New York.  Simbolo del buen hacer . Sesenta años ofreciendo la máxima tecnología y calidad de sonido  a un público que trasmite su fidelidad de padres a hijos. Sin duda algo realmente excepcional  (  y máxime en los tiempos actuales ) .

McIntosh es sinónimo de confianza, seguridad y garantía .

Larga vida al rey .

“Every market has your leader .”

 

 

McIntosh Factory . Todo un proceso artesanal para producir las mejores electrónicas del mundo . Cada pieza y  cada detalle son cuidados y manufacturados en New York.  No existen empresas subsidiarias  – como es habitual en este sector – ni producción ” china ”  .  Las piezas de cristal , los chasis , los transformadores y todo el montaje son elaborados por sus numeros empleados con mimo , dedicación y experiencia . Algo totalmente inusual  en los tiempos actuales .

Sus firmes defensores y propietarios  americanos – así como del resto de mundo – saben y conocen esta realidad que les produce la satisfación de un Made In USA  íntegro .

 

Bonito conjunto con etapas MC 2102 en configuracion  monofónico .

 

McIntosh MC 275 .  ” The Queen once more again ”  .  Long life to the King . Ultima versión y versión anterior con potenciómetros reguladores .

McIntosh MC 2301 .   Quizá las etapas de válvulas más avanzadas a nivel mundial . Trescientos vatios de magnífico sonido . Excelente realización y mecanización.

Todo un deleite para la vista y el oido .

McIntosh haciendo pareja con otro de los grandes americanos : JBL.  Sus diseños topes de gama son realmente estupendos y emocionantes .

McIntosh ” old ” C 40  . Afortunado propietario que , a fecha de hoy, sigue disfrutando después de años .  Pieza de coleccionista que , obviamente , no dejará de poseer .

McIntosh Room Perfect.  El mejor método para acondiconar la acústica de una sala sin necesidad de introducir elementos externos .

McIntosh C 50 . Trabajando en la noche. Ofreciendo la mejor musicalidad a su afortunado propietario .

McIntosh MA 2275 . El corazón del conjunto .

 

McIntosh MA 6900 . Doscientos watios de excelente sonido . Potencia y elegancia . Fuerza y señorío. Magnífico amplificador capaz de ofrecer el mejor sonido al aficionado más exigente.

McIntosh MCD 500  en companía del fastuoso MA 7000. Un conjunto de ensueño capaz de procurar muy buenas horas de músicalidad extrema .

McIntosh Mc 2 kw .  Quizá las etapas más poderosas jamás concebidas. Dos mil vatios . Tres bloques por cada canal . Toda una proeza de la ingeniería.

McIntosh MCD 1000 lector y convertidor.  Concebido para los aficionados más exigentes dentro del mundo digital .

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H I S T Ó R I C O S .

McIntosh C 26.  Inicia su fabricación en 1968 y se mantiene activo hasta 1978.  A fecha de hoy sigue produciendo deleite en sus afortunados propietarios.

McIntosh MC 2000.  Fabricada únicamente durante el año 2000  a fin de celebrar su cincuenta aniversario  y en memoria de uno de los mejores ingenieros de la firma de Nueva York : Sidney Coderman , se ha convertido en un auténtico objeto de culto .  Sus afortunados propietarios la disfrutan con deleite .

 

McIntosh MC 240 .  Versión similar a la afamada – grupo A de stereophile – MC 275  , pero con válvulas EL 34 y  cuarentea vatios de potencia.   Se fabricó entre los años 1960 y 1969 .  Otra pieza de coleccionismo de insuperable sabor .

McIntosh MC 40 .  Etapa monofónica con cuarenta vatios . Su fabricación comenzó en el año 1962 y permaneció en el mercado hasta 1969. A fecha de hoy una gran pieza de coleccionista con un sonido aún estupendo .